Consejo Escolar: Cero en Economía Doméstica
21 Oct

Gustavo Campione y Cecilia Carpi; tesorero y presidenta del progresista Consejo Escolar de Carlos Casares.
Escribe Luis Alberto Herrera*
Nueva investigación de INFOEDUCASARES pondría en jaque una vez más a la conducción progresista del Consejo Escolar de Carlos Casares.
Su Presidenta, Cecilia Francisca Carpi, debería explicar a la comunidad por qué razones el Consejo Escolar paga alrededor de un 25 % más por las prestaciones del Servicio Alimentario Escolar, lo que en casi 8 años de gestión habría provocado una pérdida de entre 2,2 y 3 millones de pesos.
El Programa de Servicio Alimentario Escolar – SAE – tiene como objetivo central mejorar la aptitud para el aprendizaje y las condiciones de salud de la población escolar de la Provincia de Buenos Aires, garantizando una cobertura nutricional uniforme a todos los niños. Su financiamiento depende de los Ministerios de Desarrollo Social de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires y de la Dirección General de Cultura y Educación; estos organismos destinan fondos a los Consejos Escolares de todos los distritos, y son estos quienes tienen la responsabilidad de garantizar la ejecución del programa y la calidad de las prestaciones alimentarias.
Consejo Escolar: Con la Transparencia del Riachuelo
10 Oct
Escribe Luis Alberto Herrera*
Un escándalo de proporciones se habría descubierto casi por casualidad en el Consejo Escolar de Carlos Casares y en él estarían involucrados su Presidenta Cecilia Francisca Carpi y los funcionarios progresistas del GEN, el Senador Omar Foglia y su legatario político, el Intendente Municipal Luis Seraci.
Nada más indeseable que un escándalo político en plena campaña electoral, pero, las circunstancias así se han presentado luego de la imprevista dimisión de la Consejera Escolar Claudia Paolucci hace dos meses atrás.
Cuando Paolucci se alejó del cargo al que accedió por el voto popular en diciembre de 2007, ante la sociedad se presentaron causales de índole laboral que significaría su crecimiento personal.
No obstante, diversas fuentes coinciden en que su dimisión habría sido a solicitud del Senador Foglia porque la Consejera se habría negado a trabajar para la campaña política de la lista social – progresista 134.
Es conocido además que Paolucci nunca participó de actividades políticas y rara vez se la vio en actos oficiales, mientras que en reiteradas ocasiones habría manifestado su intención de concluir su mandato y despedirse el 10 de diciembre con un discurso donde manifestaría su disgusto con la política y con algunas acciones de dirigentes de su espacio.
Claudia Paolucci no pudo cumplir con su íntimo deseo, pero su renuncia, sin pretenderlo, dejó al descubierto una maniobra que se presume ilegal, que no se puede ocultar más y por ello los candidatos del progresismo la estarían insultando en todos los idiomas y dialectos conocidos.
Pequeñas historias de la educación progresista
6 Oct
Escribe Luis Alberto Herrera*
Las cosas no están tan bien por Carlos Casares, pero la campaña política exige que lo inconveniente y pianta votos sea bien encubierto bajo la alfombra, la misma que usaba la que se chupeteaba para ir a laburar.
La amigota del “tortuga arriba del poste” se mostró muy conforme con el desarrollo de la semana del estudiante y habló de cosas interesantes que se hicieron en las escuelas, obviamente, de todo menos dar clases con normalidad, porque claro, decirle que no a los pibes y recuperar la racionalidad del histórico pic-nic y nada más que eso, no es para cualquier debilucho, menos si hay elecciones porque la pibada vota y puede ser mal negocio. Además, poner límites no es de gente progresista.
A los maestros y maestras.
10 Sep
Escribe Luis Alberto Herrera*
En memoria de Noelia Vazzoler de Zucotti, excepcional educadora y madre ejemplar, guía y amiga de sus alumnos.
Que mejor oportunidad que la del Día del Maestro para modestamente referirme a los maestros y maestras y genéricamente a los docentes de los diversos niveles educativos, incluidos aquellos que ocupan cargos jerárquicos y que integran los espacios de decisión, elegidos por el voto popular o de carrera dentro del sistema educativo de la Provincia de Buenos Aires.
Me parece insuficiente intencionalidad desearles el ya perimido feliz día porque suele constituirse en indeseable y hueca manifestación dialéctica toda vez que, pasados los recordatorios, homenajes y agasajos, maestros y maestras vuelven a enfrentar la incruenta realidad fáctica. Es decir, nada para festejar.
Policía Comunal no, parodia publicitaria sí
30 Ago
Escribe Luis Alberto Herrera
Tiempos electorales, tiempos de desvergüenza.
Sí, la desvergüenza parece ser la impronta de la campaña política de los progresistas Omar Foglia y del sucesor Intendente Municipal Luis Seraci.
Todo se torna viable a la hora de la campaña política, incluso encaramarse a recursos que a todas luces parecen ser estética y éticamente abusivos y atentatorios de la dignidad humana.
No es novedad que el Municipio de Carlos Casares nunca adhirió a la debatida Policía Comunal del Estado provincial, decisión que siempre aprecié como afortunada por cuanto sostengo que la política de seguridad pública y su ejecución debe continuar en la órbita provincial, puesto que así lo establece la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y porque tenemos suficientes experiencias de organismos provinciales que por descentralizados terminaron complicando la ejecución de sus obligaciones por razones variadas: entre ellas la ausencia de presupuestos ajustados a las necesidades.
Cierto es que si no aceptamos la Policía Comunal tampoco debemos utilizar a la fuerza pública para actos políticos propagandísticos de escasísimo buen gusto.
Y eso es lo que ocurrió este fin de semana con la llegada de nuevos patrulleros al distrito. Hicieron política de medio pelo, escondiendo los móviles durante una semana para frente a la Municipalidad desplegar toda la parafernalia propagandística del oficialismo local, mientras que ante un delito grave, la policía no pudo aprehender a los supuestos delincuentes porque los patrulleros se averiaron o se quedaron sin combustible en plena persecución. Notablemente vergonzoso desde lo político institucional y desde la policía misma que con móviles destruidos por malos tratos y falta de mantenimiento terminan a pie avalando un acto político partidario que con un despliegue de luces azules intermitentes encandiló durante horas el paso de transeúntes y automovilistas, pero que lamentablemente oscureció el exiguo raciocinio de lo que llamo políticos de menos de medio pelo.
Como tengo dudas si esto es el progresismo vuelvo a preguntarme: ¿no será tiempo de que en octubre cambiemos el rumbo errático de los radicales que mutaron a GEN – Agrupación Vecinalista y que ahora dicen que son progresistas?













